Dificultad para caminar y alteraciones en la marcha
Después de una lesión ósea puede presentarse dificultad para caminar debido a inmovilización, pérdida de fuerza o restricciones temporales de apoyo. Los problemas de equilibrio y las alteraciones en la marcha también pueden requerir trabajo funcional progresivo, siempre respetando la evolución de la lesión y las indicaciones clínicas correspondientes.